EL 17 DE AGOSTO DE 1930

 

El 17 de agosto de 1930 Leticia y el territorio del Trapecio Amazónico se incorporan a la soberanía colombiana, el Coronel Luis Acevedo, recibe este territorio y se inicia la historia de la Leticia colombiana, en la fecha existían 24 casas y aproximadamente 100 habitantes.

 

En los últimos años del siglo XIX se fundó en este sitio Leticia, una aduana que controló el activo comercio de la frontera. En 1874 se había formado un poblado en un terreno elevado, plano y arenoso. En 1900 se autoriza la formación de un pueblo para lo cual se reparten tierras alrededor del edificio de la aduana de Leticia.

 

Mientras lo anterior ocurría Colombia continuaba en una ardua tarea diplomática con el objetivo que se reconocieran sus derechos a ser codueña del Amazonas. Perú reconoce la valides de las pruebas y documentos que Colombia esgrimió. En 1922 se firma el tratado Lozano Salomón en el cual se erige el Trapecio Amazónico y Colombia logra llegar al “Rio Mar”.

 

El 17 de agosto de 1930 Leticia y el territorio del Trapecio Amazónico se incorporan a la soberanía colombiana, el Coronel Luis Acevedo, recibe este territorio y se inicia la historia de la Leticia colombiana, en la fecha existían 24 casas y aproximadamente 100 habitantes.

 

El 23 de agosto de 1930 de crea por primera vez el municipio, en este mismo año llegó el primer comisario Abdón Villareal, con un equipo de colombianos entre los cuales venía el padre Fray Bartolomé de Igualada.

 

El 1 de septiembre de 1932 un grupo de civiles peruanos se toman el puerto de Leticia, reactivando de esta manera el conflicto que finaliza con el protocolo de Rio de Janeiro del 24 de mayo de 1934, donde se ratifica la soberanía sobre la ciudad sin interrupción para lo cual la región fue administrada bajo un régimen especial que permitiera mantener un control adecuado y unas condiciones óptimas para el desarrollo de la nacionalidad colombiana.

 

17 de agosto de 1930, Siendo las 9 de la mañana se llevó a cabo el acto protocolario de firma del acta que daban cuenta del cumplimiento acordado en el Tratado Lozano-Salomón de 1922, capitulo que se cerró con la entrega de Leticia. Los militares peruanos bajaron su bandera y se situaron en la orilla derecha del rio Amazonas, en la población vecina de Ramón Castilla; acto seguido desembarco la comisión colombiana e izó la bandera de Colombia en un acto de soberanía. Aquí fue donde se vieron afectados los intereses económicos de Julio Cesar Arana y Enrique Vigil, este último propietario, de la Hacienda La Victoria ubicada a unos pocos kilómetros arriba caserío de Leticia, hoy conocido como el Fuerte Amazonas. Que provoco más tarde en la toma de Leticia, 1 de septiembre de 1932, por un pequeño grupo de peruanos incitados por Julio Cesar Arana, personaje nefasto del caucho.

 

Pero quienes llegaron en la comisión colombiana el 17 de agosto de 1930 en el vapor “Nariño”.

 

El Coronel Luis Acevedo Torres y un grupo de policías, un representante de la salud, el medico Jorge Talero; una representante de la educación, la maestra antioqueña Gabriela Marín y un representante de la iglesia católica, Fray Bartolomé de Igualada, como expresión del Concordato y los Convenios de Misión firmados por el Estado Colombiano y el Vaticano y algunos habitantes del caserío de Leticia.

 

Se procedió a efectuar el nombramiento de las primeras autoridades: Comisario Especial de Amazonas el señor comandante de la policía Abdón Villareal; alcalde del municipio de Leticia, el señor Roberto A. Ramírez  Piñeres, también miembro de la policía nacional de Colombia, así mismo, se procedió a instalar las casas prefabricadas compradas en los Estados Unidos las cuales fueron destinadas para “la jefatura militar, comisaria, cuartel de policía, escuela de niños y alojamiento del capellán y médico”.