Finaliza “Poseidón Amazonas”
Luego de seis días, la Fuerza Aérea Colombiana terminó con éxito el ejercicio “Poseidón Amazonas 2024” en Leticia, extremo sur del país, donde pilotos de aeronaves de combate y Comandos Especiales pudieron mantener el entrenamiento continuado y capacidades distintivas en Operaciones Especiales y de búsqueda y rescate en ambientes selváticos.
Con 20 misiones realizadas, más de 46 horas voladas en diferentes aeronaves como los A-29 Supertucano, C-208 Caravan y UH-60 Black Hawk, y 72 personas entrenadas en distintos conocimientos tales como apoyo aéreo cercano, búsqueda y rescate de personas, búsqueda y rescate en combate, entre otros; Así mismo se desarrolló ejercicio de supervivencia en el Fuerte Amazonas II, donde se encuentra la Escuela de Lanceros, con el apoyo del Ejército Nacional.
En las instrucciones se reforzaron sus habilidades y técnicas de supervivencia para sobrellevar dificultades al
momento de presentarse un evento aéreo de seguridad, en el cual deban abandonar sus aeronaves; así mismo son entrenados en técnicas de resistencia y escape para afrontar dificultades en caso de ser necesario.
Las experiencias y conclusiones fueron compartidas en el cierre del ejercicio, que se llevó a cabo en el Grupo Aéreo del Amazonas- GAAMA, donde se destacó el aumento de las capacidades operacionales y el máximo aprovechamiento de los medios aéreos y conocimientos adquiridos en el desarrollo del ejercicio con el objetivo de contar con las herramientas para el cumplimiento de la misión en pro de los colombianos.
De esta manera, la Fuerza Aérea Colombiana realizó su compromiso en continuar entrenando y capacitando a su recurso humano con el fin de salvar vidas y poder responder a los colombianos cuando más lo necesiten, en cualquier lugar del territorio y a cualquier hora del día.
El Pirarucú, en peligro de extinción
En peligro de extinción. Según la convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), está en categoría dos, lo que implica que cada vez haya menos peces de esta especie.
El Pirarucú, es el pez de agua dulce más grande del mundo, puede alcanzar una longitud entre 2 a 3 metros, y un peso de 150 a 200 kg. Una de sus grandes rasgos es que respira aire atmosférico y sirve como controlador de otras especies.
Preservación y conservación
Con el fin de cuidar, preservar y evitar la extinción del pirarucú, el Gobierno Nacional expidió el Acuerdo 015 del 25 de febrero de 1987, reglamentado mediante la resolución 0089 del 27 de mayo de 1987, por el cual se decreta el periodo de veda del pirarucú desde el 01 de octubre hasta el 15 de marzo de cada año, tiempo en el cual se prohíbe la pesca y su comercialización. Sin embargo, según pescadores de la región, el periodo de veda decretado no se respeta.
Contrario a la gran mayoría de peces, este gigante amazónico pone pocos huevos, pero logra que la mayoría llegue a la adultez. Buena parte de los 100 neonatos de una camada de pirarucú alcanzan a desarrollarse gracias a los cuidados del macho, que transporta a las crías sobre su cabeza, protegiéndolos, la que surte leche que contiene hormonas, proteínas y otros nutrientes que secreta.
Por siglos, este pez ha sido parte fundamental de la alimentación de las comunidades indígenas amazónicas. Con la llegada acelerada de colonos a la región, atraídos por la sucesión de bonanzas desde finales del siglo XIX, su consumo aumentó descontroladamente, diezmando su población.
